CUADRA
DE BANDERILLAS
LOS MÁS
ARTISTAS
Quienes hayan tenido la oportunidad de presenciar un festejo de rejones, o la actuación de un rejoneador, coincidirán al señalar que el de banderillas es el tercio de mayor lucimiento en el toreo a la jineta.
Esta apreciación radica en que a estas alturas de la lidia, el toro ya quebrantado y encelado con el caballo, permite ser llevado templadamente sea en galopes a dos pistas recorriendo el anillo del ruedo, o bien toreándolo en el sentido estricto de la palabra para efectuar los embroques y rematar las suertes. Por ello los caballos de banderillas suelen ser los más artistas, aquellos que presentan mayores facultades para dominar las suertes de la lidia, conjugándolas con la intensa doma a la que son sometidos.
La tauromaquía del navarro es precisamente en este tercio donde más se ha explayado, dándole otra dimensión al sentido y ligazón de las faenas, aprovechando para ello todo el cuerpo de sus caballos y empleando nuevamente a estos como si fueran muletas para llevar siempre embebidos tras de ellos a los astados.
Berlín
Un fuera de serie dentro de un gran conjunto morfológico.
Malbec
Un multifuncional modelo de arrogancia y valor.
Ilusión
Arrogancia, temeridad y sitio exacto en la cara del toro.
Talento
La joya de la corona en potencial.
Basajaun
Fineza, valor y agilidad.
Jeréz
Navegante
Clase y facultades a raudales.
Equador
La emoción hecha caballo.
Extraño
Toreo al ralenti con expresión y justeza sin igual.
Nairobi
Novedad en la cuadra.